Chatarra Almafuerte 2015

La versión de verano del festival Chatarra, cuya edición anterior se vio en el museo Palacio Dionisi, hizo pie en Almafuerte con obras a gran escala que ya levantaron polémica entre los habitantes de la ciudad. A eso se suma la desaparición de la obra titulada Hundido, que estaba instalada en el lago Piedras Moras.

“Hay reacciones positivas y negativas, y se generó una suerte de polémica que para nosotros es muy interesante y provechosa, ya que Chatarra no es indiferente para ningún vecino. Todos tomaron una postura al respecto”, señalan en diálogo con VOS Mercedes López Moreyra y Francisco Melano, directores de Chatarra.

“Más allá de lo subjetivo y cuestiones de gusto en relación a cada obra, creemos que se abrió el campo para discusiones más profundas como el uso del espacio público, el valor que se le otorga al patrimonio inmaterial y las políticas públicas de protección ambiental”, agregan.

–¿Qué sucedió con la obra que estaba en el lago?

–Una de las primeras obras instaladas fue el land art Hundido, de Agustina Roca y Emilio Zárate, que planteaba reflotar la historia del pueblo El Salto, sumergido en el lago Piedras Moras. La obra consistía en tres pirámides de tres y cuatro metros de altura, realizada con un total de 156 pelotas plásticas. Esta obra tenía la característica de estar en el medio del lago, lo que generaba un impacto visual muy llamativo rozando el surrealismo. El montaje de esta obra requirió un gran esfuerzo de logística que no se podría haber realizado sin el trabajo de los bomberos y personal de Almafuerte. La obra fue montada el viernes pasado a las 18 y el sábado a la mañana había desaparecido. Los rumores fueron que un grupo de adolescentes se habría apropiado de todas las pelotas de la obra.

Tras reunirse con los artistas, una serie de preguntas surgió como conclusión: “¿Cómo toma el habitante lo desconocido? ¿Se siente invadido, provocado? ¿El ciudadano toma como propio el espacio público?”. Y también se hicieron la vieja pregunta: ¿qué es el arte?

En Almafuerte, el festival presenta hasta el 28 de febrero obras de sitio específico, land art, esculturas y un mural. La idea fue gestar un nuevo espacio de arte contemporáneo en la ciudad y desarrollar instalaciones a gran escala en escenarios alternativos y naturales como el lago y el río. Un recorrido de intervenciones en los principales atractivos turísticos.

–¿Qué aporta el escenario natural al proyecto?

–Un contexto novedoso e ilimitado de nuevas sensaciones en el espectador, conectándolo con el entorno. Teníamos el desafío de trabajar con la escala y con la identidad de cada locación para establecer una conexión entre su historia y el concepto de cada obra. El escenario natural nos brindó materiales para la construcción de las obras y otros fueron recolectados por el plan de recolección diferenciada de la ciudad. Almafuerte se destaca por ser uno de los pocos lugares de la provincia que lleva adelante un programa integral de gestión de los residuos urbanos de gran alcance.

Chatarra promueve la reutilización de materiales y ve en el arte una herramienta de transformación e inclusión social. El festival ya tuvo tres ediciones, y participó con diferentes propuestas en distintos puntos del país. Obtuvo la Declaración de Interés Cultural del Gobierno de la Provincia y el Beneplácito del Consejo Deliberante.

Los artistas que participan de Chatarra en Almafuerte son Emilio Zárate, Agustina Roca, Noel de Cándido, Noé Colombo, Pablo Curutchet, Noesasi, LaEl Conrado, Camila Lukasiewicz, Horacio French, Álvaro Sosa, Pablo Escribano y Mariano Izquierdo.

Todas las obras están realizadas con materiales de Almafuerte que luego serán reciclados y/o reutilizados. Fueron recolectados en la ciudad como parte del programa de recolección diferenciada y gestión integral de residuos sólidos urbanos Girsu.

Recorrido

“Lo que el viento no se llevó”. Emilio Zárate y Agustina Roca, autores de Hundido, la obra que se esfumó del lago Piedras Moras, también proyectaron Lo que el viento no se llevó, instalación ubicada a orillas del mismo lago. En Almafuerte, cuentan, se ubicaban las “velas”, esculturas metálicas de gran escala de tiempo atrás, símbolo de una zona de actividad náutica. Su autora es la arquitecta Ana Ruzycki. Lo que el viento no se llevó pone en valor a estas velas, reubicándolas en el lugar más visible: el agua.

“Construcción del futuro”. Esta obra de Noel de Cándido y Noé Colombo está a orillas del lago. Es una instalación realizada a través de la poda, para crear un paisaje natural nuevo y funcional que es también un refugio para las aves. Está realizada a partir de troncos entreverados con cubiertas de automóviles y bicicletas viejas rescatadas de pequeños basurales en las costas del lago.

Obra de Noel de Cándido y Noé Colombo. // Foto: STICK Visual Studio.

“Cabeza Tabú”. Esta obra de Pablo Curutchet está en las cercanías del lago. El artista decidió trabajar con lo que encontrara en el lugar, como pallets de madera. La “cabeza” tiene una entrada para que el público pueda “llenarla de ideas”. Un símbolo para repensar la situación ambiental y social.

Noesasi & LaEl Conrado. En la Estancia La Ventura (“Casa del Fundador”), los artistas reflexionan sobre Pedro C. Molina, propietario original de la propiedad y fundador de la ciudad de Almafuerte, quien por sus actividades políticas, periodísticas y literarias, desarrolladas en vida, logró trascender, dejando un legado a la humanidad, traspasando su momento histórico generacional, ampliando su alcance geográfico y temporal.

Obra de Noesasi & LaEl Conrado. // Foto: STICK Visual Studio.

“Punto de inflexión”. Esta obra de Camila Lukasiewicz (cercanías del Paseo del Ferrocarril y Museo MARC) se propone reconciliar al hombre con la naturaleza, en fin, con sigo mismo. De ahí su forma continua, orgánica y trenzada, en la que se suceden puntos de inflexión al pasar de un tipo de concavidad a otra. Su ubicación, que toma como soporte el terreno natural (la tierra), invita a interactuar.

Obra de Camila Lukasiewicz en Chatarra. // Foto: STICK Visual Studio.

“Historis”. Es otra propuesta de Pablo Curutchet (zona Paseo del Ferrocarril y Museo MARC), en la que trabajó con autos en desuso del depósito municipal para recrear las consecuencias de una inundación. El artista ubicó los autos en forma aleatoria y los pintó de colores estridentes, como juguetes. Y además, se apropió de la historia de cada vehículo: el auto de policía, la casilla de vialidad, la camioneta de acción social y un Ford Falcon regalado a la Municipalidad. Cada automóvil representa parte de la historia local en diferentes períodos políticos.

Pablo Curutchet trabajó con autos en desuso del depósito municipal. // Foto: STICK Visual Studio.

“Buceo Urbano”. Esta instalación lumínica de Pablo Escribano Tizziani se exhibe en el Centro Cultural de la ciudad. Desde hace cuatro años el artista investiga en sus obras con plástico inflado y Pet, reutilizando envases y objetos de plástico de uso doméstico, iluminando con Led de bajo consumo.

“Mono Silvio y su perro”. Mariano Izquierdo presenta una pieza más de su saga sobre el legendario chimpancé del Zoológico de Córdoba (fallecido hace más de 15 años). En el Centro Cultural de Almafuerte, lo presenta con su perro. Izquierdo viene elaborando a los personales de estas esculturas a partir de cartón, y con mucho de humor local, bien cordobés.

“Pura Vida”. En el río, Álvaro Sosa invita con su obra a reflexionar sobre la importancia del cuidado de la biodiversidad, contemplando el uso sostenible de los recursos naturales, sin la alteración de los equilibrios ecológicos, y asegurando su aprovechamiento a largo plazo.

 

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