Ensimismado, autotorturado y desbordado. Acerca de Quemado, un escape de tipo manual al ego del artista.

Galería de Fmaf Visuales, Córdoba Argentina

Desde el 7 al 29 diciembre  de 2016

Por

Josefina Zuain

Pablo Curutchet se ha vuelto fanático de dos oficios que le permiten pensar con las manos, como una meditación que une la materia y el cuerpo del hombre, evitando que la mente medie, el modelado y la construcción en madera son modos de los que se vale para pensar y crear en forma simultánea-indisociable. Es gracias a ellos que obtiene la constitución formal de las obras que presenta en esta exhibición, donde ha despojado el uso de los materiales consiguiendo una colección de piezas artesanales que retratan la historia del arte y la de su propio trayecto en el marco de la misma.

Su confianza en la forma como vehículo de concreción de una idea se extralimita en un gesto que retoma la historia del arte, quizás desde el precolombino al presente, entretejiendo formas cultuales con sus propias obras del pasado (las cuales fueran paradójicamente monumentales en su versión anterior).

Es así que a través del proceso de achicamiento (no puedo dejar de pensar en las cabezas reducidas de los Jíbaros) construye una retrospectiva de su propio trabajo, de sus propios trofeos o guerras ganadas, una revisión, una reorganización y un reposicionamiento. Este es el procedimiento de “Quemado”, una muestra que a su vez hace referencia al ensimismamiento que sufre, alimenta, padece y perpetúa con su propio hacer el artista.

Las esculturas de “Quemado” son de una simbología irrestricta, se pasean por el tiempo conscientes de su condición de post históricas, son testigos y cómplices de una misma idea: el sendero del tiempo.  Estas esculturas, dignas de un estante a la altura de la vista, son también objetos decorativos, souvenires de un trayecto, una carrera. Robots, animés, calaveras, manos, perritos, todos forman parte de una misma cosa.

Esculturas que son señales de una historia que entra, justamente, en la palma de la mano, una medida universal, la medida de la humanidad.

 

Imagen

Calavera y pájaros de cerámica negra realizado en el año 2016

Vitrina con manos realizando algunos gestos comunes de cerámica negra,  año 2016

 

Caballito de cerámica negra mide 12cm x 11cm x 4cm realizado en el año 2016

 

 

 

Muestra Quemado de Pablo Curutchet

 

 

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